Ahora que volvemos. Preparando la incorporación de los trabajadores a las empresas a través de la tecnología


15 May
15May

Por Daniel Martín 


Ya señalamos en un artículo reciente ciertas habilidades blandas necesarias para afrontar el trabajo en remoto impuesto y convertirlo en un modelo eficiente y alineado dentro de una estrategia de transformación digital real. En este sentido, queremos continuar trazando algunas actuaciones en recursos humanos que ayuden a diseñar la vuelta a la “nueva normalidad”, sea cual sea el modelo de trabajo planteado a la medida de cada compañía. Intervenciones que a partir de ahora difícilmente se pueden llevar a cabo sin la mediación de las tecnologías. 


“Toda la sociedad ha tenido que ajustar sus esquemas cognitivos sobre cómo funciona el mundo, ha tenido que adecuar su términos de justicia para continuar, y lo hace en el mínimo tiempo posible para dar respuesta a una nueva y completamente diferente, realidad”.

Elena Sánchez, Directora Clínica y de Operaciones y Socia de Yees!


En este sentido, reajustar nuestros esquemas cognitivos y ser capaz de adoptar nuevas habilidades a través de las cuales enfrentarnos a la nueva realidad, se convierten en modos prioritarios para sobrevivir con garantías a la crisis.  


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Los efectos de la pandemia mundial se están dejando notar en muchos de los ámbitos que condicionan nuestra vida diaria. Es evidente que, aunque nuestra manera de pensar y afrontar la realidad no tenga necesariamente que cambiar (cada uno puede permanecer anclado en estructuras y modos del pasado), lo cierto es que nuestro contexto lo ha hecho sin pedirnos ningún tipo de permiso para ello. Surge entonces la primera rotura de los límites que se trazan entre individuo y sociedad, y que por supuesto, afecta al mundo laboral y al mercado considerados como base y motor de nuestras comunidades. 


Cambios en los modelos de trabajo flexible: ¿adiós al coworking?


En estos momentos, los profesionales que trabajan tanto en primera línea (tanto del sector sanitario como de los llamados servicios esenciales), como los trabajadores que se sientes aislados en sus casas, están experimentan sintomatología propia del trastorno de estrés postraumático: reexperimentaciones, pesadillas, ansiedad… Son los trabajadores los que están sufriendo las peores consecuencias de la crisis sanitaria. 

Otro grupo, el de los empresarios y responsables, se ha visto abocado a tomar ciertas medidas de contención para continuar con su negocio (ERTES, vacaciones, reducción de jornadas,...), con todas las dificultades emocionales y económicas que este proceso implica. 

Teniendo en cuenta esta situación en la que muchos sectores se encuentran, es necesario que emerjan ciertas habilidades enmarcadas dentro de unos parámetros que la sociedad ha tenido que desarrollar para adaptarse a una nueva realidad. 

Espacios compartidos, coworkings, espacios flexibles, jornadas de cuatro días, etc. Los últimos años han sido testigos del nacimiento de una nueva configuración del concepto de oficina como espacio fundamental de trabajo. Las organizaciones comenzaron a despedirse de la idea de oficina tradicional, en las cuales todos tenían su propio escritorio y un teléfono fijo, y los cambiaron por espacios de trabajo más flexibles y colaborativos a medida que crecía la demanda de trabajo en remoto y flexible. ¿Qué hacemos ahora con todos esos conceptos que comenzaron a poblar las antiguas oficinas tradicionales? Tal vez es la pregunta que muchos responsables de recursos humanos, CEOs y mandos intermedios se estén haciendo a la vuelta a la oficina de los trabajadores. 


“Por definición, un entorno de escritorio caliente proporciona menos espacio que [el número total de] empleados, lo que ofrece el ahorro de costes. Sin embargo, siempre habrá días en los que haya “picos” y más gente que espacio. Antes del Covid-19, las personas compartían escritorios, se sentaban en espacios inusuales o compartidos y se las arreglaban lo mejor que podían".

Kate Cooper, head of research, policy and standards en The Institute of Leadership & Management.


La cuestión pone encima de la mesa el debate en torno al mantenimiento del trabajo flexible como modelo sobre el que pivotar las nuevas formas de trabajo. ¿Cómo seguir manteniendo formas flexibles de retribución, compensación y de organización si la seguridad y la salud de los empleados continúa expuesta? Tal vez, la solución al problema no se encuentre tanto en desprendernos de todos los beneficios conseguidos hasta el momento en el ámbito de experiencia del empleado, como en modular hacia otras soluciones que no se alejen del fondo sobre el que se basaban dichos modelos, y de los caracteres humanos de los que estaban formados (inteligencia emocional, empatía, comunicación, colaboración, etc)

Así, David Storey, EMEIA workforce advisory leader de la consultora EY, sugiere adoptar un enfoque que permita "planificar, perfilar y proteger" los procedimientos para evaluar la necesidad de los empleados de estar en la oficina. De esta manera, la consultora ha propuesto una evaluación por etapas para ayudar a las organizaciones a planificar un retorno gradual al lugar de trabajo.

La etapa correspondiente a la planificación debe implicar "desarrollar un plan integral, priorizado y secuenciado para garantizar un retorno seguro", al considerar políticas, protocolos y capacitación; mitigación de infecciones; tecnología y datos; y la "experiencia" de la fuerza laboral, entre otros factores.

"Perfilar” es la parte del plan que debe implicar comprender quién puede hacer la transición a la oficina y cuándo. "Esto requiere una evaluación que indique qué empleados realmente necesitan estar físicamente en el lugar de trabajo, en qué momento y bajo qué circunstancias".

Finalmente, "proteger" implicará "garantizar la seguridad de los empleados y deliberar acerca de la experiencia laboral deseada para generar y mantener la confianza".

Este es solo un ejemplo concreto de lo que podría ser una manera de enfrentarnos a la situación sin abandonar los planes de flexibilidad que ya muchas compañías estaban poniendo en marcha antes de la crisis sanitaria. 

Es evidente que el ambiente en el trabajo va a cambiar a partir de ahora, y tal vez ciertas formas de trabajar tengan que modificarse temporal o definitivamente. Sin embargo, los esfuerzos por potenciar ciertas habilidades blandas, algunas de ellas nombradas en párrafos anteriores, no pueden olvidarse si cualquier negocio pretende sobrevivir después de la crisis. Para ello las tecnologías se deben convertir en el aliado perfecto de un negocio que quiera asomarse a una transformación digital real. Tecnologías que sean capaces de proporcionar valor a nuestra organización y ahonden en procesos de comunicación interna, responsabilidad, colaboración y ayuda mutua. 


Algunos apuntes sobre el papel de la tecnología en esta nueva situación laboral


Las tecnologías ha jugado un papel fundamental durante la crisis al permitir que los efectos de la misma no fueran aún más duros de los que efectivamente han sido. A nivel corporativo, gracias a unas tecnologías al alcance ya de casi todos, se ha hecho posible que los negocios puedan seguir sobreviviendo y aguantar, en la medida de sus posibilidades, las consecuencias de la emergencia sanitaria. 

Ahora que los países están comenzando a trazar planes concretos de desescalada y algunos negocios están comenzando a volver a funcionar con cierta normalidad, es imprescindible que se mantenga la dinámica proyectada hasta el momento, y se sigan implantando herramientas de software de gestión de personas que permitan consolidar dicha vuelta a la “nueva nornalidad”. 

Pero… ¿qué nos puede seguir ofreciendo un software de gestión de personas? Las funcionalidades pueden llegar a ser múltiples y muy variadas (algunas incluso aún desconocidas). Un espectro que puede trazarse desde el mantenimiento del registro de jornada, hasta la formación de una base de comunicación interna dentro de la corporación. 

Ahora que los trabajadores se encuentran dispersos (algunos en teletrabajo, otros en trabajo en remoto, o cubriendo puestos de trabajo esenciales presencialmente), mantener el registro de jornada desde cualquier ubicación y dispositivo es una tarea que debe marcarse en rojo en la agenda de cualquier responsable de gestión humana. Las empresas, más que por obligación sino por cierta necesidad imperiosa de organización, van a tener que disponer de un sistema que les ayude ahora que los trabajadores van a permanecer lejos de los centro de trabajo al menos durante un tiempo. 

Ya que todas las previsiones de los expertos apuntan precisamente al hecho de que el empleado va a permanecer de manera intermitente alejado de la oficina, con un sistema de control de tareas en remoto, el equipo responsable podrá continuar supervisando la actividad del trabajador. Dicho sistema sería imprescindible para la continuidad y el funcionamiento regular de cualquier organización.

La comunicación debe seguir siendo un pilar fundamental ya que es la base de cualquier grupo humano. Comunicarse con los empleados de manera individual, por grupos o departamentos, permitiría notificar e informar de una manera rápida y organizada a toda la organización. De esta manera, la comunicación interna seguiría fluyendo entre todos de manera ágil y eficaz. Contar con canales efectivos de comunicación de manera segmentada se convertirá en una ventaja competitiva de cara al futuro. Además de servir para la realización, protección y seguridad de los trabajadores concretos (como medidas específicas, por ejemplo, para trabajadores que realizan su función de cara al público)

Crear un tráfico de solicitudes y de documentación online segmentados por departamentos, permitiría continuar tramitando, firmando y gestionando toda la documentación que la empresa requiera desde cualquier lugar, se encuentre donde se encuentre el empleado. 


Puedes volver a ver la webinar que celebramos junto a Foro Recursos Humanos sobre la incorporación a las empresas desde un punto de vista emocional, físical y mental. 




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https://www.personneltoday.com/hr/return-to-work-will-hot-desking-go-cold/

https://www.observatoriorh.com/orh-posts/10-claves-de-salud-psicosocial-para-la-vuelta-a-la-normalidad.html

https://www.tendencias.kpmg.es/2020/04/covid-19-vuelta-normalidad/

https://factorhumano.es/competencias-exclusion-laboral

https://ethic.es/2020/05/coronavirus-necesitamos-pensamiento-critico/