Wellcome Trust podría convertirse en la primera empresa en dar tres días libres a sus empleados.


¿Se imaginan cambiar la sensación de viernes al jueves? La empresa Wellcome Trust está considerando cambiar la jornada laboral de los 800 trabajadores que trabajan en las oficinas centrales de su sede en Londres. ¿El objetivo? Aumentar la productividad y mejorar la calidad de vida de sus empleados. 

El experimento puede ponerse en marcha pronto. La empresa, la segunda más grande dedicada a la investigación científica solo por detrás de la Fundación Bill and Melinda Gates, planea dar el viernes a sus empleados como si fuese un día libre más de la semana, para que lleguen a hacer lo que consideren mejor, y sin repercusión en forma de reducción de sueldo. La idea de esta compañía ha surgido después de un período en el que se ha constatado que los avances en la tecnología y en la Inteligencia Artificial ha aumentado la productividad de los trabajadores, y por lo tanto hace posible reducir la jornada laboral. 

Pero Wellcome no ha sido la primera que ha tomado esta gran decisión. La organización ha estado siguiendo de cerca la misma decisión que la compañía neozelandesa Perpetual Guardian tomó el año pasado para adoptar la jornada laboral de cuatro días. Ed Whiting, director de política del grupo Wellcome Trust, aseguró que el análisis del impacto del cambio en Perpetual Guardian entre marzo y abril del 2019, y que involucró a unos 240 empleados (la totalidad de su fuerza laboral), ha mostrado aumentos en la producción total, a pesar de que el personal trabaja menos horas. 

“Parece que el cambio de jornada de cinco a cuatro días ofrece un aumento de la productividad y produce beneficios a nivel de salud”, comenta Ed Whiting. Después de recabar información, el análisis de la compañía está siendo positivo. En este sentido, Kristy Wark (presentadora de la televisión escocesa), asegura que el trabajador puede usar el día libre para “realizar yoga, desarrollar otra actividad, ponerse en forma o cuidar de algún familiar”. Y añade: “creo que se necevsita un cambio radical para cambiar nuestra cultura del fin de semana”. 

Aún así, Wellcome sigue recogiendo datos para tomar una decisión definitiva que no se debería alargar más allá del otoño. Mientras se deciden o no por adoptar la jornada de cuatro días, comienzan a considerar otras opciones para aumentar la productividad y mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal de los trabajadores, incluidas las horas de trabajo más flexibles. En la organización continuarán escuchando a aquellas empresas que se han decidido a cambiar el sistema de cuatro días, y aquellas que la consideraron pero la descartaron. 

¿Exportar los cuatro días a España? 

¿Podríamos llegar a plantearnos una reducción de la jornada a tal escala en nuestro país? A simple vista parece que la operación sería muy compleja, a pesar de que los representantes de los trabajadores y los empresarios tienen voluntad de sentarse para negociar rebajar la jornada laboral (que actualmente roza la media de 36 horas semanales).                             Las razones las podemo encontrar esencialmente en la ideosincracia propia del mercado español. El mercado laboral español, dedicado especialmente al sector servicios, requiere de un presentismo particular en el lugar de trabajo (bar, hotel, pequeños y medianos comercios,...). Además, la economía española presenta grandes niveles de economía sumergida y contratos de trabajo vinculados a objetivos, lo que motiva a los trabajadores a sobrepasar ampliamente la jornada ordinaria.