By Manuel Férnández on septiembre 13, 2022

Síndrome de burnout: cómo identificarlo y prevenirlo.

El síndrome de Burnout, a veces traducido como "Síndrome del Empleado Quemado", es una alteración psicológica ligada al contexto del trabajo y que puede constituir un trastorno debido a sus efectos dañinos sobre la calidad de vida. Presenta características propias de la depresión o la ansiedad.

El término "burnout" fue acuñado por primera vez en 1974 por Herbert Freudenberger, en su libro “Burnout: The High Cost of High Achievement”. Por lo general, el trastorno es consecuencia de un estrés laboral crónico, y se caracteriza por un estado de agotamiento emocional, una actitud cínica o distante frente al trabajo (despersonalización), y una sensación de ineficacia y de no hacer adecuadamente las tareas. A ello se suma la pérdida de habilidades para la comunicación.

El Síndrome de Burnout se incluye así entre los principales problemas de salud mental y en la antesala de muchas de las patologías psíquicas derivadas de un escaso control y de la carencia de una prevención primaria de este síndrome.

Addemás, el 65% de las empresas señalan que el riesgo de padecer “burnout” se ha incrementado en el 2022 (+6 p.p. interanuales). Y casi el 60% de las empresas considera que la “renuncia silenciosa” se ha incrementado en algún grado en el último año, según los resultados del II Observatorio Adecco sobre Bienestar emocional y factores psicosociales, que pretende poner de manifiesto cómo la variable psicosocial afecta a las empresas y a sus plantillas.

Tabla de contenido:

  1. Factores que influyen en el desarrollo del Burnout
  2. Síntomas
  3. Fases del burnout
  4. Prevención
  5. Intervención
  6. ¿Cómo un software de RRHH puede ayudar a prevenir, identificar e intervenir en casos de burnout?


Factores que influyen en el desarrollo del Burnout

Los factores más relevantes que intervienen en el desarrollo del síndrome de Burnout son:

  • Las características del puesto y el ambiente de trabajo: La empresa debe organizar el trabajo y controlar el desarrollo del mismo. Corresponde a esta la formación del empleado, delimitar y dejar bien claro el organigrama para que no surjan conflictos, especificar horarios, turnos de vacaciones, etc. Es decir, la empresa debe funcionar como sostén de los empleados y no como elemento de presión añadido. La mayor causa de estrés es un ambiente de trabajo con tensiones entre los empleados, esto ocurre cuando el modelo laboral es muy autoritario y no hay oportunidad de intervenir en las decisiones. Según los expertos, el sentimiento de equipo es indispensable para evitar el síndrome.

  • Los turnos laborales y el horario de trabajo, el trabajo por turnos y el nocturno facilitan la aparición de este síndrome. Las influencias son tanto biológicas, como emocionales debido a las alteraciones de los ritmos cardiacos, del ciclo sueño-vigilia, etc.

  • La seguridad y estabilidad en el puesto, en épocas de crisis de empleo, afecta a un porcentaje importante de personas, en especial a los grupos de alto riesgo de desempleo (jóvenes, mujeres, personas de más de 45 años).

  • El progreso excesivo o el escaso, así como los cambios imprevistos y no deseados suelen provocar estar quemado y en tensión. El grado en que un cambio resulta estresante depende de su magnitud, del momento en que se presenta y del nivel de incongruencia con respecto a las expectativas personales.

  • La estructura y el clima organizacional, cuanto más centralizada sea la organización en la toma de decisiones, cuanto más compleja (muchos niveles jerárquicos), cuanto mayor es el nivel jerárquico de un trabajador, cuanto mayores sean los requerimientos de formalización de operaciones y procedimientos, mayor será la posibilidad de que se presente el síndrome de Burnout.

  • Capacidad de control, una característica que puede producir equilibrio psicológico o degenerar en Burnout, es el grado en que un ambiente laboral permite al individuo controlar las actividades a realizar.

  • La retroalimentación o feedback, el grado en que la realización de las actividades requeridas por el puesto proporciona a la persona información clara y directa sobre la eficacia de su desempeño. Por lo general, los trabajadores que ocupan puestos con esta característica presentan mayores niveles de satisfacción y de motivación intrínseca, y niveles más bajos de agotamiento emocional que aquellos que ocupan puestos en donde esta retroalimentación falta o es insuficiente.

  • Las relaciones interpersonales, son de forma habitual valoradas en términos positivos. Los ambientes de trabajo que promueven el contacto con la gente serán, por lo general, más beneficiosos que aquellos que lo impiden o lo dificultan.Las características del puesto y el ambiente de trabajo: La empresa debe organizar el trabajo y controlar el desarrollo del mismo. Corresponde a esta la formación del empleado, delimitar y dejar bien claro el organigrama para que no surjan conflictos, especificar horarios, turnos de vacaciones, etc. Es decir, la empresa debe funcionar como sostén de los empleados y no como elemento de presión añadido. La mayor causa de estrés es un ambiente de trabajo con tensiones entre los empleados, esto ocurre cuando el modelo laboral es muy autoritario y no hay oportunidad de intervenir en las decisiones. Según los expertos, el sentimiento de equipo es indispensable para evitar el síndrome.

  • También el salario ha sido invocado como otro factor que afectaría al desarrollo de Burnout en los trabajadores, aunque no queda claro en la literatura.


La estrategia empresarial puede causar el burnout: empresas con una estrategia de minimización de costes en las que se reduce personal ampliando las funciones y responsabilidades de los trabajadores; aquéllas que no invierten en capacitación y desarrollo de personal, aquéllas en las que no se hacen inversiones en equipo y material de trabajo para que el personal desarrolle adecuadamente sus funciones, limitan los descansos, etc.

Factores personales:

  • No tiene una preparación adecuada para enfrentar el trabajo.
  • Si tiene dificultades para pedir ayuda a los compañeros o para trabajar en equipo.
  • Cuando no comparte las ideas, metas y valores de la empresa.
  • Experimenta sentimientos de miedo o culpa cuando no ha cumplido algo que debería haber hecho.
  • No es capaz de compartir sus preocupaciones o miedos sobre su vida laboral con su pareja, familia o amigos.
  • No descansa lo suficiente cuando está cansado.
  • No encuentra otro empleo cuando desea cambiar de empresa.
  • Tiene problemas familiares, económicos, etc.

Síntomas

  • La alienación de las actividades relacionadas con el trabajo: las personas que experimentan agotamiento ven sus trabajos como cada vez más estresantes y frustrantes. Pueden volverse cínicos sobre sus condiciones de trabajo y las personas con las que trabajan. También pueden distanciarse emocionalmente y comenzar a sentirse adormecidos por su trabajo.

  • Síntomas físicos: el estrés crónico puede provocar síntomas físicos, como dolores de cabeza y de estómago o problemas intestinales.

  • Agotamiento emocional: el agotamiento causa que las personas se sientan agotadas, incapaces de hacer frente y cansadas. A menudo les falta energía para hacer su trabajo.

  • Rendimiento reducido: el agotamiento afecta principalmente las tareas cotidianas en el trabajo, o en el hogar, cuando el trabajo principal de alguien consiste en cuidar a los miembros de la familia. Los individuos con agotamiento se sienten negativos sobre las tareas. Tienen dificultad para concentrarse y, a menudo, carecen de creatividad.

Si quieres saber si estás padeciendo agotamiento laboral pregúntate si…

  • ¿Te has vuelto cínico o crítico en el trabajo?
  • ¿Te arrastras al trabajo y tienes problemas para empezar?
  • ¿Te has vuelto irritable o impaciente con tus compañeros de trabajo, jefes o clientes?
  • ¿Te falta energía para tener una productividad constante?
  • ¿Te resulta difícil concentrarte?
  • ¿Tus logros no te dan satisfacción?
  • ¿Te sientes desilusionado con tu trabajo?
  • ¿Estás usando la comida, drogas o el alcohol para sentirte mejor o simplemente no sentir?
  • ¿Han cambiado tus hábitos de sueño?
  • ¿Estás preocupado por dolores de cabeza inexplicables, problemas estomacales o intestinales, u otras quejas físicas?

Si respondiste afirmativamente a cualquiera de estas preguntas, es posible que estés experimentando agotamiento laboral. Piensa en la posibilidad de hablar con un médico, ya que estos síntomas también pueden estar relacionados con problemas de salud, como la depresión.

Fases del burnout

El burnout se produce sobre todo cuando el trabajo supera las ocho horas diarias, si no se ha cambiado de ambiente laboral en largos periodos de tiempo y cuando la remuneración económica es inadecuada. El desgaste ocupacional también sucede por las inconformidades con los compañeros y superiores, cuando se trata a la persona de manera incorrecta, y cuando el clima laboral no es el más adecuado. La persona que padece el síndrome atraviesa cuatro fases diferentes:


  • Fase inicial, fase de entusiasmo: Esta fase aparece cuando nos ofrecen un nuevo puesto de trabajo que deseamos y en el que tenemos puestas unas buenas perspectivas de futuro. En este momento experimentamos un gran entusiasmo, parece que estamos llenos de energía e incluso no nos importa quedarnos más tiempo del habitual en el trabajo.

  • Fase de estancamiento: Muy a nuestro pesar nos vamos dando cuenta de que aquellas perspectivas de futuro tan positivas que teníamos no se cumplen. Empezamos a dar vueltas a las cosas, hasta llegar al punto en el que sentimos que la relación que existe entre el esfuerzo que realizamos y la recompensa que tenemos del trabajo, no está equilibrada. En este momento tiene lugar un desequilibrio entre las demandas y los recursos con lo que parece irremediablemente un problema de estrés psicosocial, así que nos sentimos incapaces de dar una respuesta eficaz cuando se nos plantean los problemas cotidianos del trabajo.

  • Fase de frustración: Llegado a este punto, como cada vez estamos más desmotivados con nuestro trabajo y el entorno que le rodea, nos aparece irremediablemente un sentimiento desagradable como una mezcla de frustración, desilusión y desmoralización. Aquel trabajo que nos parecía maravilloso ya nada tiene que ver con lo que experimentamos ahora de él, ya no tiene ningún sentido para nosotros, nos irritamos fácilmente con cualquier cosa que surja y claro aparecen los problemas con el resto de compañeros. Las cosas comienzan a ponerse mal, incluso puede empezar a fallar nuestra salud, estamos emocionalmente mal, nos comportamos de forma diferente a como realmente somos, e incluso nos pueden surgir problemas fisiológicos.

  • Fase de apatía: La situación ya llega a ser casi insostenible y como una especie de defensa cambiamos nuestras actitudes y conductas, por ejemplo, si trabajamos cara al público nos comportamos de forma distante con los clientes, de forma mecánica. Evitamos las tareas estresantes o directamente nos vamos para no hacerlas. Cada vez aguantamos menos por eso utilizamos los métodos de defensa.

  • Fase de quemado: Ahora si que ya tocamos fondo, nuestro cuerpo decide que ya no sigue más y nos da un colapso emocional y cognitivo que conlleva importantes consecuencias para nuestra salud. Esta situación nos puede empujar a dejar el empleo y arrastrarnos a una vida profesional de frustración e insatisfacción.

El punto negativo que tiene esta evolución por todas estas fases, es que el síndrome de estar quemado tiene carácter cíclico, de forma que se puede repetir en el mismo trabajo o en otros.

Prevención

La prevención resulta clave en este tipo de síndromes por lo que es necesario que los sujetos atiendan componentes como la adaptación de las expectativas a la realidad cotidiana, formarse adecuadamente en las emociones, equilibrar las áreas vitales (familia, amigos, aficiones, descanso…), entre otras cosas. A la hora de llevar a cabo un tratamiento resulta vital identificar cuáles son los factores que tensionan a cada persona y abordarlos para reducirlos. Es importante tener un buen conocimiento personal de uno mismo y ser capaces de analizar las propias reacciones y reflexionar acerca de las mismas.

A este síndrome se le puede hacer frente más fácilmente en la fase inicial que cuando ya está establecido. En las primeras fases es posible que los compañeros se den cuenta antes que el propio sujeto, por lo que amigos, compañeros o superiores suelen ser el mejor sistema de alarma precoz para detectar el Burnout y por lo tanto todos los profesionales del equipo tienen que darse cuenta que son ellos mismos los que representan la mejor prevención de sus compañeros.

Como método preventivo, existen diferentes técnicas:

  • Brindar información sobre el síndrome del Burnout, sus síntomas y consecuencias principales para que sea más fácil detectarlo a tiempo.

  • Vigilar las condiciones del ambiente laboral fomentando el trabajo en equipo.

  • Diseñar e implementar talleres de liderazgo, habilidades sociales, desarrollo gerencial, etc. para la alta dirección.

  • Implementar cursos de inducción y ajuste al puesto y a la organización para el personal de nuevo ingreso.

  • Anticiparse a los cambios brindando talleres que contribuyan a desarrollar habilidades, conocimientos y estrategias para enfrentarse a éstos.

Intervención

El síndrome de burnout afecta muchas áreas de la vida, por lo que es importante que las intervenciones se lleven a cabo en tres niveles:

  • A nivel individual: considerar los procesos cognitivos de autoevaluación de los empleados, y el desarrollo de estrategias cognitivo-conductuales que les permitan eliminar o mitigar la fuente de estrés, evitar la experiencia de estrés, o neutralizar las secuencias negativas de esa experiencia para adaptarse a las circunstancias.

  • A nivel grupal: potenciar la formación de las habilidades sociales y de apoyo social de los equipos de trabajo.

  • A nivel organizacional: eliminar o disminuir los estresores del entorno organizacional que dan lugar al desarrollo del síndro

Las estrategias de intervención dentro de la organización se centran en tratar de reducir las situaciones generadoras de estrés laboral. Modificando el ambiente físico, la estructura organizacional, las funciones de los puestos, las políticas de administración de recursos humanos, etc., con el propósito de crear estructuras más horizontales, descentralización en la toma de decisiones, brindar mayor independencia y autonomía, promociones internas justas que busquen el desarrollo de carrera de los empleados, flexibilidad horaria, sueldos competitivos, etc.


¿Cómo un software de RRHH puede ayudar a prevenir, identificar e intervenir en casos de burnout?

Un software de RRHH como OpenHR puede ser el arma fundamental de los departamentos de Prevención de Riesgos Laborales para prevenir, identificar e intervenir en casos de burnout.

Mediante las potentes herramientas de comunicación interna podemos atacar varios de los detonantes de este problema, ya que mejorará significativamente los factores que pueden dar lugar a esta afección.

Mejora en las características y situación del puesto de trabajo.

  • Simplifica y mejora la organización de los horarios y turnos de trabajo.

  • Mediante los programas formativos podemos ayudar a que los empleados se adapten mejor a su puesto en la empresa.

  • Facilita la organización del trabajo y nos permite establecer un sistema claro de jerarquías, como por ejemplo mediante los organigramas. Esto evitará la incertidumbre por parte del empleado.

  • Permite a los empleados ser autosuficientes, ya ellos mismos pueden planificar sus actividades, planificar sus vacaciones, solicitar cambios en su horario de trabajo.

  • Las herramientas de comunicación interna permiten que los responsables den feedback a sus empleados.

El amplio sistema de evaluación de trabajadores, la generación de encuestas para la plantilla o las revisiones médicas permitirán detectar cuando un trabajador tiene o empieza a tener esta situación de estrés en su puesto de trabajo, permitiendo a RRHH actuar lo antes posible para atajar el problema.

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Cuando un trabajador, a pesar de la prevención e identificación temprana desarrolle igualmente un caso grave de burnout también podremos actuar, como por ejemplo creando formaciones específicas para estos empleados, creando sesiones de terapia o en caso de que el empleado se quede de baja, gestionando su sustitución.

En el plano laboral, se deberían realizar intervenciones de prevención y revisar de forma regular las dinámicas de trabajo y los problemas. Los empresarios deben tomar conciencia de los gastos y pérdidas económicas derivados del agotamiento profesional. El incremento del absentismo laboral, la baja productividad y los accidentes profesionales, entre otros, repercuten negativamente en la rentabilidad económica de las empresas.

Los encargados de Prevención de Riesgos Laborales tienen ante sí una ardua tarea para identificar a aquellos empleados que puedan encontrarse en situaciones de estrés laboral como esta para prevenir el empeoramiento de la situación y que esto se convierta en un grave problema tanto para la persona que lo padece como para la propia empresa que se verá afectada negativamente, ya no solo por la pérdida de productividad del trabajador, sino porque seguramente eso conlleve la baja del empleado.

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